La película de terror por excelencia

Por kurenai_alex

El hombre es curioso por naturaleza. Esa necesidad de saber de dónde proviene todo, de buscar explicaciones y denominar cada fenómeno que lo rodea ha sido el principal aliciente de los múltiples avances científicos que hoy facilitan nuestra vida cotidiana. 

Sin embargo, las explicaciones que el hombre da a los fenómenos desconocidos no siempre son las más acertadas. Gracias a ese ímpetu por darle un nombre a lo desconocido es que surgieron los dioses en todas las culturas, con el fin de explicar situaciones como los cambios climáticos o la naturaleza de la vida misma. Y con los dioses surgieron también los demonios, porque siguiendo una fundamentada lógica, no podía existir el bien sin su contraparte.

Linda Blair, Max von Sydow y Jason Miller en The exorcist (William Friedkin, 1973)

Tomando esto como punto de partida se han escrito narraciones, producido películas, inventado leyendas, etcétera, etcétera… precisamente una de las historias más terroríficas que el mundo de la literatura le ha dado al cine, y que éste a su vez le otorgó a las personas, se basa en un fenómeno que ha dado de qué hablar alrededor del mundo desde el año 500 a.C., quizá incluso antes: exorcismos.

Corría el año de 1971, cuando William Peter Blatty logró publicar su novela: El exorcista, basada en una supuesta historia real acontecida en el año de 1949, la cual logró completar después de una serie de investigaciones periodísticas. Uno de los puntos más importantes de sus pesquisas fue el de conseguir el diario del sacerdote que realizó el exorcismo, en el cual describía paso a paso todos los acontecimientos llevados a cabo a lo largo del ritual. 

Sin embargo, el propio Blatty decidió autocensurase para no causar estragos a los implicados en el caso.  Pero como la morbosidad es muy grande, el libro de Battly desató una euforia inusitada, la gente quería saber más del caso real.  Por fortuna para los involucrados, la historia contaba con tantas fuentes distintas que intentar dar con el caso real conducía a todos los curiosos a un laberinto sin salida, plagado de más preguntas sin respuesta. 

Después de esta sorprendente acogida por parte del público, las productoras hollywoodenses comenzaron la lucha por realizar la producción del filme. Finalmente en 1973, la cinta, protagonizada por Linda Blair, bajo la dirección de William Friedkin y con Warner Brothers como  casa productora fue estrenada en cines.   

Linda Blair en The exorcist (William Friedkin, 1973)

Emulando por completo a su homónima literaria, la película tuvo un éxito sin precedentes. A los efectos especiales, bastante creativos para su época, la música y las actuaciones, que ya por sí solas habían creado un excelente film, se sumaban toda clase de leyendas urbanas en torno a la producción, las raíces de la historia, las quejas de la iglesia al considerar el guión un tanto agresivo, y claro, los múltiples desmayos ocurridos a causa del impacto de las imágenes en las salas de cine.    

El exorcista no tardó en convertirse en una película de culto y un referente cinematográfico del cine de terror, gracias al cual podemos ver hoy otro centenar de películas que no aportan nada nuevo al género, pero que siguen llenado de dinero los bolsillos de los intrépidos productores que continúan apostando por la mil veces aplicada fórmula del niño poseído.

El exorcista es una de las pocas películas del género de terror que ha sido recibida de buena gana tanto por el público como por la crítica, fue nominada a 10 premios Óscar y siete Globos de Oro. Basados en esta historia se han creado secuelas, precuelas, y hasta se rumora la producción de un remake del filme, claro, sin contar con la reedición hecha durante la primera década de este siglo, en la que se agregaron 10 minutos con escenas nunca antes vistas (en el cine, porque Youtube lo tiene todo). Sin embargo, esta es una producción que difícilmente será superada, ni siquiera El exorcismo de Emily Rose, otra obra cinematográfica basada en supuestos hechos reales, con todo y sus efectos especiales pudo superar la producción de 1971. 

Esta película de William Friedkin pertenece al muy selecto grupo de las mejores cintas de la cinematografía mundial, al parecer los años 70 fueron una década llena de producciones fructíferas, muchas de ellas, al igual que El exorcista, basadas en obras literarias. Entre los ejemplos más claros y exitosos se encuentran filmes como: A clockwork orange de Kubrick, Godfather de Coppola, o Carrie de Brian de Palma, que al igual que El exorcista vale la pena ver y disfrutar, pues aun con el paso del tiempo son cintas que por una u otra razón, o quizá por miles de ellas, se han transformado en clásicos de la literatura y el cine.   

Título: The exorcist; Dirección: William Friedkin; Guión: William Peter Blatty; Música: Steve Boeddeker, Jack Oldfield; Elenco: Linda Blair, Ellen Burstyn, Jason Miller, Max Von Sydow; Año: 1973; Duración: 122 min (132 min. reedición) 

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