Gantz

100 puntos a cambio de una vida

Por @kurenai_alex

Con la creciente popularización de las series orientales en occidente y la amplia demanda por parte de los seguidores de la animación japonesa, los productores se han visto obligados a explorar nuevas formas para complacer las exigencias de su público.  Una de éstas nuevas formas es el live action que si bien ya conocíamos, hasta los años noventa no satisfacían adecuadamente las necesidades del público y más que emoción provocaba risa ver, por ejemplo, a Goku de Dragon Ball con la peluca sostenida a duras penas mientras con movimientos ridículos intentaba lanzar su famoso Kame-Hame-Ha. Mas el nuevo siglo trajo consigo cambios sustanciales en esta área. 

Poster promocional de Gantz, 2011

Las producciones basadas en anime cuentan cada vez con mayor presupuesto, mejor dirección y claro con actores que encarnan con profesionalismo su personaje, logrando que la historia plasmada, primero en papel y posteriormente en dibujos animados, se vuelva realmente creíble. 

En esta ocasión hablaré de Gantz, un manga hecho por Hiroya Oku en el año 2000. La serie impresa cuenta con 304 capítulos divididos en tres faces: Gantz, del capítulo 1 al 237; Gantz: Catastrophe, 238 al 303; Gantz: Final, 304 en adelante. Debido a la popularidad del manga, en 2004 los estudios Gonzo decidieron realizar la versión animada de éste en 26 episodios bajo la dirección de Ichiro Itano. 

Pero no fue si no hasta el 20 de enero del 2011 que finalmente se dio el gran paso del papel a la pantalla con la película (live action) Gantz, dirigida por Shinsuke Sato.  

Fotograma de Gantz, 2011

La historia se centra básicamente en los primeros 104 capítulos del manga. Como toda adaptación cuenta con cambios para hacerla más fluida en pantalla, y aunque no existe una diferencia trascendental entre la primera adaptación, es decir la versión animada del 2006 y la película, sí se pierde un poco la esencia gótica que ésta transmitía. Además, la falta de exteriorización de los pensamientos de los personajes, que fungía en la versión animada como crítica social, se sacrifica en favor de brindarle más acción al espectador, reduciendo la película a una cinta de acción.          

El protagonista de la historia es Kei Kurono, que como de costumbre en las series de este tipo, es un estudiante normal y apático  preocupado únicamente por lo que pueda ocurrirle a él. Por otra parte, Katou Masaru, amigo de la infancia de  Kei, es su opuesto y vive pensando en el bienestar del prójimo. El reencuentro de ambos se da en una situación brusca e inesperada en la que Kei se ve obligado a salvar a una persona de ser arrollada por el tren.  Por fortuna, entre ambos chicos logran rescatar al hombre de las vías; sin embargo son ellos quienes mueren en el acto.

Inmediatamente son transportados a un apartamento en donde encuentran a otros que como ellos no saben qué está pasando.  A partir de ese momento se ven obligados a obedecer las órdenes de una misteriosa esfera llamada Gantz, que los obliga a concursar en las pruebas más sangrientas, luchando contra alienígenas y monstruos, para obtener puntos, pues quien obtenga 100 puntos, tiene derecho a salvar su vida o la de uno de sus compañeros. 

Después de cada misión, la esfera los deja relativamente libres hasta que llega el momento de enfrentarse con una nueva amenaza. En el transcurso de la historia, la personalidad de cada participante se desarrolla y muestra sus verdaderas características dejando ver qué tan monstruosas pueden llegar a ser las personas cuando se trata se sobrevivir e incluso de destacar.

Fotograma de Gantz, 2011

La historia de Gantz, pero sobre todo la forma en la que se plasmo en papel, dibujos animados y posteriormente en película, causó una gran controversia por la manera cruda y sangrienta de criticar el instinto y pensamientos, que si bien todos llegamos a tener en algún momento, no cualquiera exterioriza.

Pero la crítica se vio minimizada por la popularidad que alcanzó la serie, lo que permitió que en el mismo 2011 se realizara la segunda parte de la película con el título de: Gantz: Perfect answer, en la que se daba una conclusión a algunas de las interrogantes planteadas en la primera parte. 

Gantz es una muestra latente de la evolución del live action. Sus efectos especiales son presumibles, cada criatura y escenario fueron diseñados de forma meticulosa hasta conseguir una atmósfera casi idéntica a la de su homónima animada. Por otra parte, las actuaciones de Kazunari Ninomiya, en el papel de Kei; Yuriko Yoshitaka como Tae Kojima; Kanata Hongo, como joichiro Nishi; Natsuna Watanabe, como Kei Kishimoto; Tomorowo Taguchi como Yoshikazu Suzuki; Shunya Shiraishi interpretando a Hiroto Sakurai  pero sobre todo la increíble participación de Kenichi Matsuyama como Masaru Kato, realzan la credibilidad y perfeccionamiento de la industria cinematográfica de Japón en el aspecto de trasladar sus famosos mangas a la pantalla grande.

Fotograma de Gantz, 2011

Es una lástima que otras producciones como la muy reciente Shingeki no Kyôjin no hayan podido llegar al nivel de ésta, que sigue siendo un ejemplo de cómo deberían adaptarse las series a la pantalla grande: brindándole al espectador la capacidad de pensar y no (como en el live action de Gosth in the shell) recortando la historia para simplificarla. 

FICHA TÉCNICA 

Título: Gantz Live Action; Director: Shinsuke Sato; Reparto: Kazunari Ninomiya, Kenichi Matsuyama, Yuriko Yoshitaka, Kanata Hongo, Natsuna Watanabe, Tomorowo Taguchi, Shunya Shiraishi; Año: 2011; País: Japón; Duración: 130 min 

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar