It

«Eso» sí que fue una decepción

Por @kurenai_alex

Después de la enorme campaña de expectativa en torno al Capítulo 2 de It, del director Andrés Muschietti, finalmente la película ha llegado a salas. 

Sin hacer ningún adelanto que pueda fastidiar a quien aún no la ha visto, el argumento, como era de esperarse, narra los acontecimientos posteriores al desenlace de la primera película, acompañado de algunos flashbacks de la infancia de los protagonistas para complementar la historia. 

Fotograma de It (2019) de Andrés Muschietti

La película cuenta con algunos puntos favorables. Por principio, al igual que su antecesora, es una adaptación bastante fiel de la obra de King, quien además hace una breve, pero muy amena, aparición en esta secuela. Debido a ello, es un producto que satisface las necesidades de aquellos deseosos de ver sangre y violencia. Al verla, realmente resulta una sorpresa que hayan decidido otorgarle una clasificación «B15» y no «C». No quiero ser mal pensada y creer que todo obedece a la necesidad de contar con un público vasto que una clasificación «C» no alcanzaría a solventar; sin embargo, ya con la escena de apertura el dilema de la clasificación resulta sospechoso. 

Regresando a las bondades de la película cabe señalar la calidad del reparto, que realiza muy creíbles actuaciones, y definitivamente merecen aplausos, sobre todo en momentos en que de verdad uno se pregunta cómo no se rieron los actores en situaciones tan absurdas. También hay que destacar su excelente mezcla de sonido, que sigue utilizando el recurso de la música extradiegética que se transforma en diegética, al tiempo que da vida a las criaturas más aberrantes a través del uso de sonidos escalofriantes. Los colores siguen siendo brillantes y la fotografía pulcra, y… eso es todo, por lo demás no existe novedad alguna, ni técnica ni argumentalmente.

Fotograma de It (2019) de Andrés Muschietti

Esta es una película larga, larga como la cuaresma y lenta, lenta como el tránsito de la Ciudad de México en hora pico. Más que una película de terror es un despliegue técnico de criaturas digitales que seguro le generan miedo a un niño de preescolar pero que no impresionan a generaciones acostumbradas a la mezcla de criaturas orgánicas con recursos digitales que le brindan mucho mayor credibilidad a las situaciones en pantallas. 

Aunque desde luego existen secuencias de terror rescatables quedan opacadas instantáneamente por las bromas de los personajes y aún más por las subtramas romántica y nostálgica que envuelve toda la historia desde la primera entrega, pero ya sin el encanto que esta última emanaba.

Fotograma de It (2019) de Andrés Muschietti

Existe un punto en el que, quizá, nos volvemos insensibles a los contenidos visuales. Vivimos tan bombardeados por imágenes, videos, secuencias, que es difícil que un producto que no luzca plenamente, material, nos resulte creíble. Por lo menos esa es mi justificación frente a esta cadena de contenidos englobados dentro del género de terror que generan risa, tristeza, y hasta reflexión, pero que no termina con cumplir con el objetivo que los adscribe al género: asustar. 

Dentro del bombardeo de películas de esta temática, próximamente se estrenará Dr. Sueño, otra adaptación de Stephen King, desde luego esta novela no se caracteriza por ser una historia de terror, pero ya se encuentra dentro del género, sólo basta esperar para descubrir cómo resolvieron Mike Flanagan y su equipo de producción esta historia cuyo principio cinematográfico se encuentra enraizado en la adaptación realizada por el mítico Kubrick. 

Posdata: el público asistente a esta función fue de lo peor, empezando por la pareja que discutió porque la chica salió a hablar por teléfono media hora durante la película y regresó preguntando «¿qué ha pasado baby?». Pasando por un sujeto y su séquito que hablaban con la película en voz alta y describían la relación de cada incidente con la primera parte de la historia. Para terminar con toda la gente que se reía en los momentos dramáticos.

IT

Una película bonita

Por @kurenai_alex

Llega el fin del ciclo escolar, el verano anuncia un sin fin de aventuras, casas embrujadas, misterios por resolver, romances inconclusos, todo acompañado de tu grupo de amigos, esos que están ahí cuando el abusón de la escuela trata de sobrepasarse, las chicas populares te ponen apodos y nadie más quiere firmar tu anuario. 

Fotograma, It, 2017

Visto así suena a argumento de película romántica para adolescentes, sorpresivamente no lo es. Nos encontramos frente a frente con una de las películas más bonitas del 2017. Sí, no hay otra palabra para definir a esta nueva adaptación de It, de Stephen King. 

En el año 1990 el director estadounidense Lawrence D. Cohen llevó a las pantallas la primera adaptación de It, novela del famoso «maestro del terror», como lo apodan algunos. La película marcó a generaciones completas de niños que tuvieron oportunidad de verla a lo largo de esa década. La idea de un ente siniestro capaz de transformarse en aquello que más nos aterra, y que a falta de forma material se caracterizaba a sí mismo como un payaso, causó sensación y terror. La mini serie tuvo un éxito brutal y creó, además, a uno de los personajes icónicos de la historia cinematográfica pese a ser un producto destinado a su transmisión televisiva. 

Fotograma, It, 1990

La caracterización de aquel primer Pennywise  quedó grabada en la memoria de miles de niños que no podían olvidar el contraste entre los colores brillantes de su traje, la extraña forma de su cráneo superior al promedio y su misteriosa actitud que lograba poner nervioso a cualquiera. Con ello como precedente, y en esta época de remakes y guiones calca, Warner Brothers, con su división en New Line Cinema, decidió apostar otra vez por la nostalgia del espectador y brindarle una nueva versión de la emblemática cinta. 

Con Andrés Muschietti como director y  guión de Chase Palmer, Cary Fukunaga, y Gary Dauberman, en 2017 se presentó It a nivel mundial. Las expectativas del público eran sumamente altas sobre todo después de la tremenda campaña de marketing, que logró generar interés incluso en aquellos que no conocían la primera versión adaptada de la historia. La campaña de expectativa inició casi en 2009 cuando los rumores de una nueva adaptación de la novela empezaron a ser filtrados. 

Como resultado de la promoción, la recaudación superó las expectativas. Y misteriosamente ha sido favorecida tanto por la crítica como por el propio Stephen King. 

Imagen promocional de It chapter 2, 2019

El argumento es de sobra conocido: en un pequeño pueblo se desatan una serie de desapariciones de niños. Nadie sabe que está pasando y la mejor solución que se les ocurre es poner un toque de queda para los infantes, hasta que un grupo de pequeños adolescentes, que distan mucho de ser los populares de la escuela, comienza a ser acechado por misteriosos acontecimientos inexplicables. Entonces deciden que es momento de tomar la situación en sus manos y averiguar qué es lo que está pasando realmente en el pueblo. 

Este filme es una adaptación bastante fiel a la novela. Aunque con la finalidad de lograr esa fidelidad, la introducción resulta un tanto larga, lo mismo que la película que con sus 135 minutos de duración supera el promedio destinado a los filmes del género de terror. Lo cierto es que esta adaptación dista mucho de apegarse a los criterios generales del terror como lo conocemos. En realidad apela mucho más a las construcciones clásicas, aquellas producciones que preferían por introducir al espectador en una atmósfera apremiante de manera lenta utilizando largas secuencias de construcción para darle forma y vida tanto a los personajes como a la historia. 

Aunado a ello recurre en más de una ocasión a hacer una interesante mezcla de música, así lo que al inicio parece ser parte del mundo extradiegético de la película se transforma de forma gradual en elemento diegético, logrando sumergir al espectador en distintos niveles de profundidad fílmica. 

Fotograma de It, 2017

Pese a todas las características positivas, el personaje de Pennywise se quedó un poco corto en su construcción, pues no alcanzó a desarrollar ese dejo de siniestro misterio tan característico de su antecesor. Asimismo la historia deja algunos vacíos argumentales bastante profundos, sobre todo al final en donde las explicaciones quedan veladas. Aunque ello quizá se justifique en la segunda parte de la saga, porque como era de esperarse resultaba imposible adaptar el libro en una sola entrega, sobre todo siguiendo la línea por la que optaron los guionistas, que es el desarrollo pleno de la psique de cada personaje para conseguir la identificación del público con los protagonistas. Sin contar con que es mucho más redituable crear dos películas. 

Este año se presentó finalmente el inmensamente largo trailer de la segunda entrega de It, el cual luce bastante más terrorífico que la primera parte de la película. Y esta semana llega finalmente a salas la película completa. Sólo tendremos que esperar y rogar para que esta nueva versión cumpla con las expectativas y para poder juzgar plenamente el desarrollo del producto final. 

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