«Mi verdadera obra maestra, Onei, no es las 36 vistas del monte Fuji. No, es esta: las fases de las mujeres que tienen deseos»
Hokusai (Hokusai manga, 1981)
Por @kurenai_alex
Como parte de las actividades de Pasajero 21: el Japón de Tablada, se presentó, la noche de ayer, en la Cineteca Nacional de México Hokusai manga, una película de 1981 escrita y dirigida por Kaneto Shindô.
https://www.mexicoescultura.com/actividad/219601/pasajero-21-el-japon-de-tablada.html

Hokusai
La película gira en torno a la vida y obra de Hokusai (1760-1849), famoso pintor y grabador japonés que desarrolló su arte durante la era Edo. Con un sentido del humor único Shindô muestra las vicisitudes de un personaje obsesionado con la trascendencia, el éxito y la riqueza, que trata de vivir a su modo, lejos de los cánones establecidos, pero siempre pendiente de los comentarios ajenos.

Desde luego, la película es una versión romántica y tragicómica de la vida del pintor, en la que se dejan de lado los hechos reales en pos de mostrar los atributos que caracterizaban al escritor de acuerdo con historiadores y críticos. De esta manera queda al descubierto su rivalidad con otros pintores de la época, su amistad con algunos artistas así como su impetuosa forma de vida, que lo llevó a realizar viajes constantes para lograr consolidar las 36 vistas del monte Fuji, considerada una de sus obras más importantes.

Hokusai
La película cuenta además con un alto grado de erotismo que nunca cae en lo pornográfico o exhibicionista. Aunque de alguna manera resulta cómico ver las triquiñuelas que se utilizaron para impedir que cualquier pene o vagina saliera a cuadro. Sin embargo, eso no resta estética a las escenas diseñadas para plasmar la excitación, la voluptuosidad o la sensualidad de los personajes.

Por desgracia este trabajo contó con dos puntos desfavorables demasiado evidentes: primero el maquillaje poco creíble, sobre todo al representar a los personajes en la tercera edad; y segundo la teatralidad de la últimas secuencias de la película, en las que el lenguaje cinematográfico queda reemplazado por un lenguaje completamente teatral que impide seguir completamente el ritmo planteado por la película en un inicio.
Otro desacierto fueron los subtítulos, aunque claro estos no tienen nada que ver con la producción del filme, sino con la persona o equipo encargado de realizarlo. Muchas frases se mostraban incompletas, y otras tantas no transmitían realmente la idea del personaje, que en ocasiones hacía referencia a costumbres o situaciones tradicionales.
Finalmente, este tipo de actividades, a las que es posible acceder de forma gratuita gracias a la Cineteca Nacional, son un gran acierto puesto que permiten conocer obras de difícil acceso, y acercan al público a la apreciación, no sólo del cine; sino también de otras artes (en este caso la pintura)a través de las representaciones cinematográficas que vemos en pantallas.




