«¿Qué pueden saber los ignorantes sobre el amor?»
Por @kurenai_alex
Durante la segunda mitad del siglo pasado, surgió en Japón una oleada de nuevas historias en el mundo del manga. Con la llegada del Grupo 24, conjunto de mangakas nacidas en la primera mitad del siglo pasado, la innovación en el género shojo, o historias para chicas, sufrió una transmutación de dimensiones sorprendentes.

Dentro de este grupo se encontraban personas como Hagio Moto, quien con El corazón de Toma (Tôma no Shinzô) o Un Dios cruel gobierna (Zankoku na kami ga shihai suru) se atrevió a tocar temas que, si bien son por demás comunes, no dejan de causar polémica. El racismo, la homosexualidad, discriminación y el maltrato psicológico eran algunas de las temáticas explotadas por el Grupo 24; mas contaban con la enorme peculiaridad de hablar de éstas a través de bellísimas historias románticas, que escapaban de los clichés usuales.
Pero, fue Keyko Takemiya, quien se posicionó como ama y señora de las nuevas temáticas, al crear una de las historias más hermosas del mundo del manga; que si bien nunca llegó a la pantalla grande, y en realidad contó con una popularidad más bien discreta, ha logrado dejar una profunda huella en todo aquel que tiene la oportunidad de verla.

Es por ello que en esta ocasión hablaré de La canción del viento y los árboles o La balada del viento y los árboles, (Kaze to ki no uta) como se le traduce, una publicación de la editorial Shogakukan del año de 1976, que posteriormente fue llevada a la pantalla chica en su versión animada y muy recortada en 1987. Pero eso no significó que la historia perdiera calidad, su argumento, la música, los hermosos dibujos y el increíble trabajo de doblaje la transformaron en un gran producto que, por desgracia, no ha sido tomado en cuenta aún por algún curioso guionista o director que se atreva a retomar esta historia para trasladarla al mundo del cine.
Kaze to ki no uta está situada en Arles, Francia a finales del siglo XIX, y narra la historia de Serge Battour, un chico mestizo, único heredero del vizconde Battour y una hermosa gitana, matrimonio que desde luego su familia no aprobó. Sin embargo, tras su muerte se verían obligados a aceptar a Serge como su sucesor.
La historia del manga y su versión animada difieren bastante, sobre todo por cuestiones de tiempo. Mientras que el manga consta de 17 volúmenes, en los que se desentraña poco a poco la historia de cada uno de los personajes y sus oscuros secretos, en su versión para la pantalla chica todo tiene que llevarse a cabo en cerca de una hora con diez minutos, por lo que muchos detalles intrigantes, y por demás morbosos, de la trama nunca se develan o quedan como parte secundaria, únicamente como contexto de la historia.
Todo comienza cuando Serge ingresa al colegio más prestigioso de Arles, Laconblade, cumpliendo su sueño de pertenecer a la misma escuela que su padre. El pequeño, de apenas 14 años, cuenta con todos los talentos de la vida. Es inteligente, responsable, noble, bueno en los deportes y para variar un excelente músico. Su especialidad es el piano, y en el colegio encuentra pronto quien guíe su talento. Serge logra vencer todo tipo de obstáculos, desde la discriminación, debido al color de su piel, hasta los rumores con respecto al origen dudoso de su madre.

Sin embargo ese es sólo el principio, porque para su desgracia, o fortuna, lo colocan en la habitación que nadie quiere, en donde irónicamente se hospeda el compañero que todos desean: Gilbert Cocteau, un chico con una belleza peculiar capaz de trastornar hasta a la persona más cuerda del mundo.
Aunque al principio Serge no comprende porqué la habitación despierta la intriga y los chismes de sus compañeros, muy pronto descubre toda una serie de escaramuzas que involucran a muchos de sus compañeros y hasta al director de la escuela en prácticas sadomasoquistas homosexuales con el inocente Gilbert, que de inocente no tiene nada.
La realidad es que el chico es el prostituto oficial del colegio y aprovecha esa situación para mantenerse entretenido. Aunado a ello, el pasado del pequeño es una maraña de secretos de índole poco agradable para la sociedad francesa moralista.
Pese a llevar el apellido Cocteau, Gilbert no es hijo legítimo de la familia. Su verdadero padre es el escritor Auguste Beau, quien fue adoptado por la familia Cocteau cuando aún era un niño, al llegar a la adolescencia tuvo una aventura con la esposa de su hermano adoptivo y su unión dio como resultado el nacimiento de Gilbert. Así Auguste se encargó de criarlo como su tío y amante, infringiéndole castigos físicos y psicológicos para «mantenerlo puro», pues de acuerdo con él, los seres puros son bellos: sólo se puede llegar a la verdadera belleza a través del sufrimiento, por lo tanto los ignorantes, personas con escaso intelecto e interés por el arte y la belleza, o quienes llevan vidas normales y tranquilas nunca conocerán el amor.

De esta manera, la trastocada visión del amor, la fidelidad y la soledad transforman a Gilbert en un manipulador capaz de darlo todo con tal de conseguir sus propósitos. Lo mantiene alejado de las demás personas y lo imposibilita para reconocer el bien o el mal desde una perspectiva social. Así, Serge, quien a fuerza de convivir con él, empieza a descubrir su verdadera y muy oculta personalidad, decide arriesgarlo todo para rescatar a Gilbert, sin darse cuenta que cada acción que realiza los hunde más a los dos en un abismo sin salida, o mejor dicho con una única salida.
Como ya mencioné esta es una historia realmente hermosa. El trato de los perfiles psicológicos de los personajes no deja ni un detalle al aire, el uso de la música de Chopin como parte del soundtrack y el estilizado diseño visual de cada interprete envuelve al espectador de manera tal que, sin importar que tan crudos sean los temas abordados, es imposible no seguir viendo la animación, y al terminar buscar el manga para desentrañar todos los pequeños huecos que no se pueden cubrir en la versión animada.
Esta es una excelente opción si estás cansado de las clásicas historias del cliché homosexual del cine hollywoodense, si quieres conocer una visión distinta de este gastado tema, si eres un melómano o simplemente disfrutas de los dibujos animados creativos y estilizados.
Ficha técnica; Título: Kaze to ki no uta; Director: Yoshikazu Yasuhiko; Guión: basado en la historia original de Takemiya Keiko; Estudio: Studio Gallop ; Año: 1987
